Peligra la salud de periodistas jujeños

Es difícil escribir un artículo cuando se trata de defender a los colegas y amigos de la profesión. Generalmente los periodistas a través de los medios de comunicación donde desarrollan su actividad son la caja de resonancias de las necesidades de un pueblo. Pero qué pasa cuando los que padecen injusticias, presiones o aprietes no tienen donde recurrir? Hacer un reclamo los coloca en una cuerda floja donde el dueño abusa de su poder y amenaza con despedir o sancionar a quienes no sigan al pie de la letra sus ambiciones desmedidas.

Muchos de ellos recurren en silencio hasta nosotros, los independientes, para que hagamos oir su voz, y que sepa el pueblo jujeño que escriben lo que no es real, obligados a inventar, mentir, fabular y confundir los oyentes, televidentes o lectores de los distintos medios que hay en la prensa local.

Casi con lágrimas en los ojos confiesan su hartazgo, el cansancio mental y físico que dichas órdenes producen en algunos colegas y que se dictan para ser cumplidas a rajatablas. Con mucha verguenza enfrentan a las cámaras o a los micrófonos sabiendo que lo que dicen está lejos de la realidad, o modifican los datos verdaderos para buscar el enojo en la población.

Algunos de esos medios, no tienen ni una sola noticia o información positiva, le dan al pueblo veneno que entra por los oídos y por los ojos sin importarles a sus dueños si se practica el periodismo serio y responsable; por un lado la ambición desmedida de querer ganar dinero sin medir el daño que le ocasiona a la provincia, otros convierten sus diarios digitales en cloacas tendenciosas que vomitan las 24 hs odio visceral hacia quienes piensan distinto.

Lo llamativo de estos medios, sean digitales, televisivos o radiales no muestran a sus dueños ante la sociedad, son los sellos de goma o testaferros de los verdaderos propietarios. Causa mucha indignación que no puedan hacer nada, sólo para mantener un plato de comida en la mesa. Y peor aún aquellos medios además los dejan librados a su suerte, sin barbijos, sin elementos de protección o bio seguridad, nada les interesa, solo alimentar el hambre por el dinero y la concentración de poder político para satisfacer sus más pobres ambiciones.